Existen familias que no pueden hacer frente a las cuotas de las hipotecas. La falta de ingresos les impide afrontar sus pagos y en ocasiones, acuden a la Ley de Segunda Oportunidad. Una de las consultas más frecuentes es si podrán hacer una dación en pago, cosa que vamos a intentar aclarar en la medida de lo posible.

¿Qué es una dación en pago?

La dación en pago es un acuerdo entre la entidad bancaria y el deudor para saldar la deuda provocada por un préstamo hipotecario a cambio de quedarse con la vivienda o inmueble hipotecado.

¿Es posible acogerse a la dación en pago en España?

Sí que es posible. Normalmente, dentro del procedimiento de “Segunda Oportunidad”, los bancos suelen aceptar la dación en pago para no someterse a un proceso de ejecución hipotecaria. En ocasiones, además, aquellas personas que se encuentran en riesgo de exclusión social, pueden optar a un “alquiler social” amparándose en las siguientes leyes:

  • Real Decreto-ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos.
  • Real Decreto-ley 27/2012, de 15 de noviembre, de medidas urgentes para reforzar la protección a los deudores hipotecarios
  • Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social.

¿Cuáles son los requisitos para la dación en pago con opción a alquiler social?

Los requisitos, de forma resumida, son los siguientes:

  •  Los ingresos de los miembros de la unidad familiar (deudor, cónyuge o pareja de hecho inscrita e hijos) no han de superar de tres veces a cinco veces el IPREM (según las circunstancias que se señalan en dicho artículo).
  • En los 4 años anteriores a la solicitud, la unidad familiar tiene que haber sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas, o haber sobrevenido circunstancias familiares de especial vulnerabilidad.
  • Hijos a cargo con especial vulnerabilidad o discapacidad.
  • La cuota hipotecaria ha de ser superior al 50% o 40% según los casos de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar.

Cada caso merece un estudio pormenorizado de la situación. En GAC somos expertos en solucionar crisis económicas y buscamos la mejor solución amparándonos en la Ley de Segunda Oportunidad.