Fatiga, molestias estomacales o insomnio son algunos de los síntomas de quien padece el síndrome postvacacional.

Sobretodo lo padecen los individuos que regresan a un entorno hostil y aquellos que no les ilusiona el trabajo que desempeñan.

El síndrome postvacacional surge por el cambio, y la vuelta a la rutina. Otro de los motivos es cuando las vacaciones no han cumplido con nuestros deseos o nuestras expectativas iniciales.

Estos son algunos consejos para mitigar sus efectos:

  1. Programar tu regreso con tiempo: tomarse un par de días para para retomar tus rutinas y ordenar los enseres y recuerdos de tus vacaciones. Dedicar un tiempo a analizar qué tareas tienes que hacer, priorizar las más importantes y urgentes, comenzar por las más sencillas y placenteras.
  1. Regularizar tus ritmos de sueño tras tu vuelta al trabajo, evitar las siestas, durante los primeros días.
  2. Hacer deporte. Liberamos endorfinas que nos ayudan a sentirnos felices, optimistas y relajados, así nuestra mente se libera del estrés.
  3. Moderar el consumo de alcohol y cafeína. El alcohol puede agravar los síntomas de apatía, depresión y astenia provocados por el síndrome postvacacional. El café y las bebidas con cafeína, pueden agudizar los síntomas de estrés.
  4. Corta con los pensamientos recurrentes. Para reducir la propia ansiedad y la sensación de falta de control.
  5. Dedicar un tiempo también para ti mismo y a las cosas que te gustan, tiempo para hobbies y aficiones
  6. Fíjate en lo positivo. A lo largo del día nos pasan cosas buenas. Agradecer todos esos detalles que nos conecta con nuestra parte más humana y nos ayudan a tomar conciencia de todo lo bueno que nos rodea.
  7. Pon límites y aprende a decir “no”. Cada cosa, a su tiempo. De manera que somos nosotros quien asumimos el control, no los demás ni las circunstancias ajenas.
  8. No dejes de dedicar una sonrisa o un simple “gracias” a esas personas que hacen del mundo un lugar mejor.
  9. Tener paciencia. El síndrome postvacacional pasará. Es cuestión de actitud y de tiempo, y sus síntomas desaparecerán una vez hayas encarrilado en tu rutina.